lunes, 17 de marzo de 2008

La llegada de los ordenadores, Internet, y otras tecnologías a las aulas no ha hecho que cambie el modelo de enseñanza.

El autor de la idea es Sergio Monge, que leyó su tesis en octubre pasado ante un tribunal de la Universidad del País Vasco . "Nuestro mundo ha cambiado a consecuencia de la tecnología y la escuela no lo ha hecho", dice.

Monge, consultor de marketing en Internet y ya profesor en esa misma universidad, explica: "A pesar de que durante los últimos 100 años han aparecido la radio, la televisión, los ordenadores e Internet, la escuela sigue basada en una tecnología muy concreta: la palabra impresa".
El doctor reconoce que tanto la imprenta como las nuevas tecnologías han tenido un gran impacto en la sociedad. "El problema es que la influencia del invento de Gutenberg en la educación tardó siglos en notarse, mientras que la de los ordenadores está siendo inmediata", añade Monge. Para él, si no se toman las medidas adecuadas, la escuela puede convertirse en una institución anticuada.

La tesis, llamada "La escuela vasca ante el cambio tecnológico (1999-2004)", analiza el grado de implantación de las nuevas tecnologías y su impacto en los centros de secundaria del País Vasco. Esta comunidad, con competencias plenas en materia educativa, fue de las primeras en aplicar la iniciativa eEurope, un ambicioso plan para modernizar la escuela.
También, los centros de esta comunidad son los que presentan una de las mejores ratio de ordenadores por número de alumnos de toda España. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados.

Una de las causas del fracaso es, según Monge, "el miedo del profesor al nuevo modelo". La idea del docente transmisor de cultura ahora no vale, ya que no controla todas las fuentes. "Con Internet, sus alumnos tienen fuentes alternativas", comenta Monge. El problema hoy, no es la escasez de información sino su exceso. "Por eso, el profesor debe pasar a ser facilitador, enseñar a manejar fuentes, contrastarlas, la capacidad de síntesis y el desarrollo del espíritu crítico", añade.

Otro problema ha sido el político. Las distintas instancias con responsabilidad han actuado de forma descoordinada y en base a estructuras ya existentes. "Los mismos que se encargaban de suministrar las sillas, se han encargado de distribuir los ordenadores", lamenta Monge. Una de las consecuencias de esto ha sido que los equipos y redes instalados han sido caros y se han quedado viejos enseguida. El profesor del departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad y director de la tesis, Joxerra Garzia, coincide con Monge en que es más fácil comprar ordenadores que aprovecharlos.
Para Garzia, con el trabajo de su pupilo, queda "un cuadro muy claro con las claves para la introducción de las nuevas tecnologías en la escuela que deberían aprovechar las autoridades educativas vascas". Monge cree que sus conclusiones son aplicables a otras comunidades.

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